La Naturaleza es la principal proveedora de todo lo importante para la vida. Ella es abundancia en sí misma y, tengo comprobado, que acudir a ella con respeto a pedir lo que necesitas, sin exigirlo, ni tomarlo por la fuerza o sin cuidado por el medio, nos trae abundancia de la buena, esto es, abundancia en todos los sentidos y con ella, paz interior.

Hoy, más para comenzar un ciclo que para terminar el anterior,  quiero compartir contigo un ritual de abundancia que practico desde hace casi 20 años ya cada cambio de año y que a mi me cambió la vida desde aquel primer año.

Como todos los rituales potentes que merecen la pena, es sencillo, pero ha de hacerse con atención plena, y gratitud en el corazón. En este caso, y como en la mayoría de las cosas que te propongo hacer, gratitud hacia la vida y hacia la Naturaleza.

Solo vas a necesitar un puñado de hojas de laurel, una cazuela y agua.

¿Te sorprende? pues que no te sorprenda, el laurel ha significado éxito y prosperidad desde el principio de los tiempos. Las culturas mediterráneas lo han utilizado como símbolo de los más altos logros, aquellos que uno supone traen al alma la sensación de plenitud por haber podido expresar toda su grandeza a través de alguna acción.

Grandes líderes de ejércitos, atletas olímpicos, artistas especialmente reconocidos, fueron laureados y recordados así en pinturas, esculturas y crónicas de su época. Nosotros en esta ocasión no vamos a laurearnos… pero si vamos a abrir el camino para que nuestro alma encuentre a cada paso todo lo necesario para realizarse durante el próximo ciclo. Algo que a mi se me antoja como lo mejor que le puede a uno pasar en el 2019.

Hojas de laurel puedes cogerlas del mismo árbol el día anterior cuando el sol esté más fuerte, que es el momento en que las hojas vibrarán con más fuerza sus propiedades. O, sino tienes un laurel cerca, comprarlas en el herbolario. No es complicada de encontrar, al menos en esta parte del mundo en la que yo vivo. 

¿Ya lo tienes? Pues vamos a allá.

Es importante que esto sea lo primero que hagas el día 1 de Enero al levantarte. No desayunes, no bebas agua, no pongas la comida a los gatos… por un día lo primero será calentar una cazuela con agua y las hojas de laurel dentro… no es necesario que hierba, pero si que las hojas se infusionen bien cambiando el color del agua y desprendiendo su aroma. Puedes dejarlas infusionando ya la noche anterior y al levantarte tan solo calentar un poco el agua.

Una vez templada el agua, lleva la cazuela a la ducha y echarte ese agua con hojas y todo, por encima, mientras sostienes en tu corazón una sonrisa de agradecimiento por todo lo que ese aguita laureada te traerá. No te duches con jabón antes, solo el aguita de laurel.

Después debes dejar que ese agua se seque sobre tu cuerpo y cabello al aire, sin secarlo con una toalla, para que no se lleve al aguita mágica y pueda penetrar su magia en ti.

Durante todo el día no te duches más, es un día para fundirte con la energía del laurel en tu piel. Ya te ducharás mañana. Un año de abundancia bien lo merece…además, descubrirás que el agua de laurel tiene su propia manera de limpiar.

Ahora, si quieres rizar el rizo, disponte a limpiar tu casa de malas energías y atraer energías beneficiosas con otro puñado de laurel y una ramita de canela. Quema el laurel y la canela en un inciensario y ve paseando por la casa para que su humo bendiga casa habitación.

Y ya está, ya puedes dar de desayunar al gato que seguro está muy atento a todo lo que estás haciendo.

Este es el ritual de abundancia que puede hacer de nuestro 2019 un año próspero. Además, curiosamente, este año, por la energía planetaria que afecta a la Tierra, tendrá la misma fuerza si lo haces la mañana del día 1 de Enero como si lo haces la mañana de Reyes, el día 6 de Enero.  Puedes elegir cual prefieres.

¿Cómo lo ves? Fácil ¿verdad?

Los rituales, en especial los rituales de abundancia, cuanto más sencillos y enfocados más potentes, así que no olvides hacerlo en estado de atención plena.

Cuéntame cuando empieces a ver los resultados, yo empezaré a brindar por ellos hoy mismo 😉

¡Feliz 2019!

PROPIEDADES MÁGICAS DEL LAUREL

  • Protector: su esencia es repeler todo tipo de las malas energías y abrir así camino a las energías más armónicas y luminosas, por lo que muchas personas no lo emplean solo para el hogar, sino también como amuleto.  De ahí el símbolo de la corona de laurel para aquellos que han sido capaces de vencer todos los obstáculos del camino hacia su meta.
  • Purificante: por esto mismo ayuda a eliminar todo lo negativo tanto en el hogar como de las personas que vivan en él. Una rama de laurel sobre la puerta de entrada a la casa o un sahumerio quemando hojas de laurel mejorarán la energía de cualquier estancia.
  • Sanador: contribuye al bienestar de las personas cuando, por ejemplo, tienen síntomas de malestar como consecuencia de malas energías. Así, sabiendo cómo utilizarlo, puede ser el remedio ideal para problemas respiratorios, mareos, dolores de estómago o dolores de cabeza.  Siempre sabiendo bien cómo utilizarlo, porque al mismo tiempo, de consumirse en exceso, puede resultar tóxico.